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Colombia es un país que con el pasar de los años, ha cambiado su imagen a nivel mundial. Pasamos de ser un país marcado por la violencia y los narcos, a ser uno de los países más felices del mundo, con las mujeres más bellas y las flores más exóticas.

Poco a poco los colores vivos fueron pintando nuestra imagen frente al mundo, la gran variedad de aves y orquídeas se volvieron nuestra insignia. Empezamos a estar en la mira de aquellos que aprecian lo más hermoso de la creación. Esto sin mencionar que nos hemos convertido en un punto de encuentro atractivo para la realización de grandes negocios y la cuna de industrias en expansión.

Todo suena de maravilla, somos un país en desarrollo pintado de colores vivos y afortunado por poseer el pulmón del planeta, una parte de la selva amazónica. No somos el cerebro de los negocios, no somos el corazón de la tierra, nos consideran el pulmón del planeta.

Los árboles son los encargados de brindar al planeta la cantidad de oxígeno necesaria para que exista la vida, además son los encargados de purificar el aire que cada día está más contaminado. Sin embargo estamos acabando rápidamente con ellos, para que te hagas una idea, cada año en el país, por la deforestación clandestina, se pierden unas 48.000 hectáreas de bosque, lo que equivale a un poco más del área urbana de Bogotá, esto sin mencionar, las hectáreas que son taladas legalmente.

¿Y porqué acabamos con ellos? el valor de la madera es altísimo y se ha convertido en un negocio muy lucrativo para algunos empresarios y grupos armados al margen de la ley que trafican con madera en Colombia. Sólo unas cuantas pulgadas de maderas preciosas, como los cedros negros, la palma colombiana, el linde y el algarrobo, que son especies en vía de extinción, valen lo mismo que un gramo de oro, que está en más de $100.000. Y es que traficar madera en Colombia “no es algo difícil”, dado que los controles legales en este aspecto son difíciles de establecer y muy escasos.

En Colombia y Brasil, afortunados poseedores de la selva amazónica, estamos acabando con el pulmón del planeta, estamos desangrando los recursos naturales y acabando con el suelo y la atmósfera. Cada día estamos dejando de ser un país pintado de colores vivos, para convertirnos en un país de colores tierra.

Y tú, ¿cómo crees que podrías contribuir a la recuperación y conservación del pulmón de nuestro planeta?